Tecnología aplicada al corredor
Hoy en día la tecnología avanza a un
ritmo imparable y es en el campo deportivo en el que se está avanzando a pasos
agigantados. En este artículo vamos a tratar un ejemplo de este avance
tecnológico aplicado a
los corredores y que puede ser de gran utilidad para aquellos que el footing,
las carreras de montaña, las populares o simplemente el estar en forma sea más
que un hobby.
Quién no ha oído hablar de los pulsómetros,
aquellos relojes de gran pantalla con un transmisor situado en el inferior del
tórax que nos muestran
información de nuestro ritmo cardiaco. Este avance
tecnológico ha facilitado a los corredores el poder
entrenar controlando sus pulsaciones y evitando
sobreesfuerzos. Esto hace algunos años era
impensable, pero hoy en día ya se puede ver a la mayoría de corredores con estos
relojes tan sofisticados que se pueden encontrar a partir de unos sesenta euros.
Pero este avance se ha mejorado
una barbaridad, ya
que han aparecido en el mercado pulsómetros que además del ritmo cardiaco
pueden medir la velocidad a la que corremos. Quién podría imaginar que se
puede controlar la distancia, la velocidad e incluso el ritmo
de carrera. En todo momento puedes saber a cuantos minutos vas
cada kilómetro, una función que es de gran utilidad para nuestros entrenamientos. Este cálculo de
la distancia no se realiza utilizando la tecnología obsoleta de los podómetros,
la cual venía dada por el total de pasos multiplicado por la amplitud de la zancada. Este cálculo se
realiza por un sensor que se sitúa en el cordaje de la zapatilla, detectando la aceleración y desaceleración que realizamos en todo momento, sin
necesidad de introducir la amplitud de zancada, esta tecnología viene
adquirida de la que se emplea en los aviones.![]()
Además de poder medir en tiempo real la distancia, ritmo, velocidad, ritmo cardiaco... tenemos la ventaja para los amantes de la informática de poder volcar todo este cúmulo de información en nuestro ordenador y así poder obtener todo tipo de gráficas y estadísticas de nuestro entrenamiento, crear planes de entrenamiento y ver nuestros avances en cuanto al estado de forma se refiere.
Destacamos dos modelos que han aparecido recientemente en el mercado:
El primero de ellos es el Polar S625X, este modelo destaca por: ser sumergible, tener la correa de los electrodos textil en su totalidad, manual y software en castellano, transferencia de información a ciertos modelos de teléfonos móviles y además tiene la garantía de uno de los mejores fabricantes de pulsómetros que es el finlandés Polar. Unas de las funciones de más utilidad son: la medición del ritmo cardiaco, ritmo carrera, velocidad, distancia, temperatura y altitud. Este modelo ha podido ser testeado en las inmediaciones del Clot y su cálculo sin calibrar ha sido realmente asombroso marcando una distancia de unos 3,150 kilómetros cada vuelta y teniendo muy poca diferencia de distancia entre vueltas. También se ha comprobado su comodidad y gran facilidad de manejo. El cálculo del ritmo ha sido muy preciso y el software fácil de utilizar.
La gráfica obtenida con el software de Polar nos muestra un entrenamiento de tres vueltas al Clot.
Otro modelo que también ha aparecido en el mercado, pero que no hemos tenido la oportunidad de probar es el Nike Triax Elite HRM/SDM. Este modelo también es sumergible, tiene el sensor de pie para el cálculo de la velocidad de carrera, correa con transmisor para cálculo del ritmo cardiaco y se puede conectar al ordenador inalámbricamente. El software para el estudio y confección de entrenamientos también es muy completo. El precio de estas maravillas oscila los trescientos euros, pero los beneficios que podemos obtener con estos avances tecnológicos y la satisfacción que nos pueden dar, hacen que el precio sea más llevadero...

Más información de estos productos la podemos obtener en las páginas web de sus fabricantes:
POLAR S625X: http://www.polariberica.es/html/segments/Running/S625X.html
NIKE TRIAX ELITE HRM/SDM http://www.nike.com/timing/emea/es/productDetail/triax_elite.html
Artículo y pruebas realizados por Jorge Romero Alamán