Tendinitis Rotuliana
He aquí unas breves notas sobre una patología frecuente en el atleta o ciclista. Espero que os sirva por lo menos de información general.
Concepto: Dolor por inflamación del tendón que une la rótula a la tuberosidad tibial anterior. Forma parte de la cara anterior de la rodilla y es la parte inferior o distal del aparato extensor de la misma.
Sinónimos: Entesistis rotuliana. Rodilla del corredor.
Causa: Lo más frecuente es que en el corredor se produzca por micro-traumatismos de repetición. Se trata de una patología por sobre-uso. Bien por sobreentrenamiento:
-Cambio de intensidad en las series.
-Escaleras o abuso de Stepping en los gimnasios.
-Cambio a superficies más duras que las habituales: pista sintética, asfalto.
-Entrenamiento con zapatillas de competición o con clavos.
-Descensos en montaña o series en pendiente acusada.
-Montar en bici con desarrollos altos y o en cuesta cuando hace tiempo que no has pedaleado.
-Realización de entrenamiento tipo multi-saltos, especialmente los segundos de triple.
Modo de aparición: Se trata de corredores generalmente jóvenes, que preparan pista o son muy impetuosos en sus entrenamientos.
Realizan modalidades diferentes de entrenamiento y en los primeros mesociclos de gran carga y volumen del periodo general, a principio de temporada, o bien cuando ya están en periodo pre-competitivo comienzan con un dolor en la parte inferior de la rótula.
Primero solamente les molesta como un pinchazo o molestia al correr, después al andar en la fase de apoyo de la marcha. Cuando se semi-flexiona la rodilla con el pie adelantado totalmente apoyado en el suelo.
Si persisten en la práctica deportiva acaban de correr muy cargados de la parte anterior de la rodilla. Después, al enfriarse, les hace cojear y se ejecuta una marcha anti-álgica, modificando el apoyo.
Si se sigue, el atleta debe dejar de correr porque cuando fuerza cada vez corre peor, y la cojera le convence de que debe dejarlo y consultar con un médico.
Si se está tiempo de pie –bipedestación prolongada- por ejemplo, en trabajos de cadenas industriales aquejan sensación de tumefacción y molestia incapacitante.
En viajes largos o en el cine necesitan estirar la pierna porque si se está con la rodilla flexionada se carga excesivamente y duele.
A la exploración física:
· Se palpa un dolor muy agudo si nos tocamos a punta de dedo el polo inferior de la rótula.
· No existe derrame articular en la rodilla.
· La movilidad es completa.
· No existe inestabilidad.
· Las pruebas meniscales son negativas.
· Son negativas la pruebas de provocación femoro-patelar.
Prevención:
Entrenamientos progresivos.
Evitar cambios bruscos de intensidad y volumen en las series de una semana a otra.
No mezclar entrenamientos de resistencia con otros de potencia del tren inferior en la misma sesión.
Por ejemplo no realizar en el mismo día cambios de ritmo largos y después hacer una sesión de multi-saltos o de gimnasio con pesas para los cuadriceps.
Por el contrario cuanto más se potencie el cuadriceps, mucho mejor. Es conveniente siempre que se pueda trabajar en extensión toda la pierna, así descargaremos a la rótula.
Evitar escaleras y Stepping.
Tratamiento:
Lo primero abandonar el entrenamiento y consultar con el médico.
Se puede comenzar con el reposo y las diferentes pautas anti-inflamatorias orales.
Se puede combinar con diferentes terapias físicas y de rehabilitación:
Electroterapia: Radar, Ultasonidos, TENS, Corrientes analgésicas.
Masoterapia: Masaje transverso profundo tipo Ciriax.
Crioterapia.
Hidroterapia: Chorros de contraste, Yacuzzi.
Cinesioterapia: Isométricos del cuadriceps y antagonistas- isquiotibiales, Isocinéticos en últimos 30º de extensión.
Ondas de choque.
Dispositivos ortopédicos:
-Cincha infrarotuliana o esparadrapo circular por debajo del polo inferior de la rótula.
-Rodillera elástica de centrado rotuliano.
Infiltraciones: En casos muy seleccionados y bajo supervisión del médico traumatólogo o rehabilitador se puede infiltrar preparados corticoesteroideos hasta tres ocasiones en intervalos de una a dos semanas en zona peritendinosa. Si toda la terapia anterior falla y en casos crónicos; en los que se habla de verdadera degeneración de las fibras tendinosas en la inserción rotuliana, habrá que recurrir a la cirugía.
Técnicas quirúrgicas: peinado tendinoso asociado a perforaciones rotulianas y otras técnicas de exeresis y cruentación de la zona para provocar un sangrado y regeneración osteo-tendino-fibrosa.
Damián Oliver Benlloch.
Deportista y traumatólogo del Hospital Provincial de Castellón.